Así va el avance en las obras sobre el río Barranca

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes comunicó que con un 30% de avance general, el viernes anterior se colocaron las dos primera vigas del tercer carril sobre el río Barranca, sobre la ruta nacional 23, en Espíritu Santo de Esparza. En total,
serán 10 vigas las que se coloquen para esta primera fase del proyecto.


En la estructura actual, de dos carriles, se está adicionando un tercero y se dejará la prevista del cuarto, como complemento a la rehabilitación del paso que se ejecuta desde el pasado mes de setiembre.


En la Gerencia de Construcción de Vías y Puentes, del Consejo Nacional de Vialidad, explicaron que, actualmente, se trabaja en la construcción de la subestructura del tercer carril y a la fecha se tienen construidos ambos bastiones y el 85% de las pilas.
De igual manera, se trabaja en la conformación de los accesos de aproximación de ambos márgenes y, como se indicó, se ejecutó la colocación de las primeras vigas del vano 3 de ese nuevo carril.


Asimismo, durante las próximas semanas se estará trabajando en la armadura y colada del dintel de la pila 1 y la colocación de más vigas. Paralelamente, se continuará, en planta, con la fabricación de las vigas prefabricadas requeridas.


La construcción de este carril, que constituye la primera fase del proyecto, es fundamental, porque su puesta en servicio permitirá cerrar uno de los dos carriles existentes, para su rehabilitación, siempre manteniendo un carril abierto por sentido, detallaron en la Gerencia.


Se ha previsto en los próximos días avanzar con la perforación de 2 pilotes de la segunda fase, propiamente como parte de la rehabilitación de la estructura existente. Este miércoles, 8 de mayo, justamente, se inició con el colado de uno de los dos
pilotes.


El monto del proyecto es por ₡4.305 millones. El plazo de ejecución es de 455 días naturales, poco más de 15 meses, por lo que el trabajo quedaría listo en el primer trimestre del 2025.


Desde el pasado primero de marzo se comenzó a trabajar día y noche, redoblando turnos, con el objetivo de aprovechar las buenas condiciones climatológicas, propias de esta época seca. Rehabilitación del puente El puente tiene una longitud total de 177.8 metros y un ancho de 10.6 metros, de los cuales 8.95 metros corresponden al ancho de la superficie de rodadura.


Con la Intervención, el puente pasará a 17,25 metros de ancho, se tendrá tres carriles (carriles de 3.6 metros de ancho), espaldones (1.3 a 1.8 metros de ancho), barreras de concreto y un espacio compartido de 2.5 metros de ancho para el tránsito
de peatones y ciclistas.

El alcance de los trabajos consiste en sustituir, reforzar, reconstruir y ensanchar varios de los elementos principales del puente, como lo son la losa de rodamiento, las vigas, los bastiones, así como las pilas, los apoyos, las conexiones y las juntas de expansión, entre otras estructuras.


Reestablecer las mejores condiciones posibles de seguridad y comodidad en este puente es de suma relevancia, tomando en cuenta que la estructura es vital para el tránsito de mercancías, así como para el traslado de estudiantes a centros educativos y de pacientes a centros de salud, en beneficio, principalmente, de los poblados de Caldera y El Roble.


De igual manera, destacaron en el Consejo la importancia de contar con esta estructura en función del turismo que se genera en la zona, en especial durante la época seca, Semana Santa y fin de año.


Además, recalcaron que la rehabilitación del puente será aprovechada para hacerle una serie de mejoras, como la inclusión de ciclovías y un paso peatonal seguro, ambos elementos actualmente ausentes en la estructura y que son relevantes para una zona costera donde la bicicleta es un medio de transporte muy utilizado.