Policías capturan a tres traficantes de personas durante la primera semana del año

 

La Policía de Fronteras no da tregua a quienes trafican con seres humanos y cometen  otros delitos transfronterizos, por lo que  ascienden ya a  tres los presuntos traficantes de personas detenidos, en lo que va de esta semana, durante cumplimientos efectuados en el cantón de La Cruz, Guanacaste, frontera norte.



La primera de estas aprehensiones se registró el pasado domingo 2 de enero en el distrito de Santa Cecilia, durante un control de carreteras efectuado por la Policía de Fronteras, el Guardacostas, la Fuerza  Pública y la Policía de Tránsito.

 

En ese sitio las autoridades interceptaron un vehículo guiado por un nicaragüense residente, el cual se apellida Padilla, quien transportaba a dos compatriotas suyos en condición migratoria irregular.

 

El segundo caso se registró el lunes 3 de enero, durante un operativo efectuado en el poblado de Las Brisas de La Cruz, donde la Policía de Fronteras detuvo a otro nicaragüense residente, el cual se apellida Ocón.  


 

Dicho sujeto transportaba un grupo de 21 pasajeros en el cajón de un vehículo, entre estos varios ciudadanos nicaragüenses en condición migratoria irregular.
 
El más reciente detenido por este tipi de hechos es un nicaragüense residente apellidado Espinoza, quien transportaba a cuatro nicaragüenses en condición migratoria irregular.

 

Esta aprehensión tuvo lugar el pasado martes en la localidad de Corrales Negros del distrito de Santa Cecilia de La Cruz.

 

Según presumen las autoridades, la suma que les estaban cobrando a los migrantes era de  5.000 colones por llevarlos desde la frontera con Nicaragua hasta diversos puntos dentro del territorio costarricense.

 

En los tres casos, la Fiscalía de Liberia, Guanacaste, ordenó aprehender a los tres conductores y remitirlos a dicha instancia judicial, la cual los estaría procesando por el delito de tráfico de personas.

 

Los extranjeros que intentaban ingresar ilegalmente al país fueron presentados como testigos ante la mencionada fiscalía, luego de lo cual la Policía de Migración se encargó de repatriarlos.

 

El tráfico ilícito de personas es un delito sancionado con penas que van de los dos hasta los seis años de prisión, según lo establecido en el artículo 245 de la Ley de Migración y Extranjería.

 

Durante el 2020, siempre en el cantón  de La Cruz, la Policía de Fronteras detuvo a 33 sospechosos de cometer dicho delito.